Por Alejandro Vargas González
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En la parte previa de este boletín abordamos el tema de la tercerización de infraestructura de cómputo con operadores de servicios, ya sea mediante servicios de hosting, facilities management y servicios administrados en el mercado mexicano.

Para esta entrega, exploraremos el estatus actual de la adopción de cómputo en la nube en organizaciones de México. No obstante, previo al análisis de los resultados de la investigación, es importante realizar una revisión sobre los alcances y modelos de entrega de servicios en la nube de acuerdo con las definiciones de Select:

La nube es un servicio de aprovisionamiento flexible y escalable de cómputo y almacenamiento (en las instancias base) provisto bajo demanda, que puede variar con la intensidad de uso, ya sea de acuerdo al número de usuarios, tiempo de uso u otros parámetros. Para optimizar el servicio, el operador de la nube utiliza una plataforma virtualizada y gestionada mediante herramientas de software.

Existen tres modelos de entrega de servicios de nube, y todos deben tener las características antes descritas:

Nube privada: Infraestructura de cómputo dedicada a una sola organización, puede ser operada por un prestador de servicios o por la organización usuaria.

Nube pública: Infraestructura de cómputo compartida o multi-tenant entregada como servicio a través de internet a múltiples usuarios. El factor determinante de las nubes públicas es la escala, cuyos centros de datos gigantescos dan servicio a miles de clientes. Los proveedores más visibles a nivel global y en México son AWS y Microsoft Azure.

Nube híbrida: Consolidación y operación centralizada de nubes privadas integradas con públicas, mediante herramientas de software que permiten orquestación de sistemas, balanceo de cargas y un óptimo aprovechamiento de los servicios y los datos. Al igual que las nubes privadas, las híbridas pueden ser operadas por prestadores de servicios expertos en gestión de infraestructura o por los usuarios. 

En la encuesta que realizó Select a 300 organizaciones de más de 250 empleados, de los sectores financieros, manufactura, servicios, gobierno y comercio, se identificaron los porcentajes de adopción de cada modelo de nube.

El primer hallazgo importante: la adopción de servicios de nube es una realidad en México, prácticamente la mitad de las organizaciones entrevistadas cuenta con algún servicio de nube, ya sea operado por ellos o por un proveedor externo. Hace 3 años el porcentaje rondaba el 30%.

Si bien el 51% de las organizaciones mantiene una operación tradicional, estática y rígida, este porcentaje ha disminuido consistentemente a lo largo de los años, y la oportunidad es clara: mejorar los niveles de conectividad a internet y volver eficientes las plataformas legacy con herramientas basadas en software que permitan optimizar la infraestructura.

Figura 1: Distribución de modelos de operación de infraestructura en empresas de más de 250 empleados

Distribución de modelos de operación de infraestructura en empresas de más de 250 empleados

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De las empresas entrevistadas, el 36% ya cuenta con nube privada, servicio que les permite aumentar la eficiencia en sus operaciones y hacer un uso óptimo de los recursos actuales gracias a herramientas virtualizadas. Si bien diseñar, implementar y operar internamente una nube privada requiere inversiones de capital, tanto en software como en hardware, así como de mano de obra especializada, existen múltiples operadores expertos, muchos de ellos empresas mexicanas, capaces de entregar nube privada como servicio administrado, reduciendo las barreras de entrada.

El 7% de las empresas ha realizado contratos de servicios en la nube pública, provistos bajo demanda por proveedores de nube, típicamente empresas globales. Este segmento ha tenido un crecimiento promedio de 40% desde hace 5 años, muy acelerado debido a la facilidad de contratación y a la alta flexibilidad en la puesta en marcha y operación.

Es importante señalar que el 6% de las empresas ya realizó la conexión de su nube privada con servicios en la nube pública, aprovechando al máximo las herramientas disponibles y haciendo uso eficiente de ambos recursos para asegurar la mejor calidad de servicios en ambientes híbridos.

En México existe un caso de referencia de nube híbrida: el proyecto SENHA (Servicios de Nube Híbrida Administrada) del SAT, un ambicioso proyecto que conecta los sistemas propietarios de este organismo recaudador con los servicios de nube de AWS y Microsoft, administrado por T-Systems, cuyo objetivo, además de consolidar y optimizar la operación de la infraestructura, es realizar análisis de los datos masivos para mejorar la experiencia de los contribuyentes responsables así cómo identificar oportunamente riesgos e irregularidades en la recaudación.

La nube es para todos, pero no para todo. Los esquemas flexibles de operación y escala permiten al área de TIC responder ágilmente a las necesidades del negocio y cumplir con la meta de acelerar el desempeño.

Por eso, los avances en la adopción de servicios de nube habilitan la Transformación digital y tienen un impacto positivo en la competitividad y productividad de las organizaciones.

Palabras clave:

#Transformacióndigital #NegociosTIC #Nube

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